Utilice aceites de consagrar. Para atraer:  Ungir, untar de la mecha hacia la base para alejar: de la base hacia la mecha.

Cuidar fases de la luna. Para atraer: desde tres días después de la Luna nueva y hasta un día antes de la Luna llena cuando ya no debe hacerse ningun tipo de magia porque las energías están sin control. Para rechazar: desde un día después de la luna llena y hasta un día antes de la luna nueva.

Magia es utilizar los elementos del cosmos a través de nuestra propia energía para influir en los acontecimientos modificándolos a nuestro favor.
Todos los rituales comienzan por la preparación del espacio, de la propia persona y de los objetos que se van a utilizar.

El lugar debe estar limpio y fragante con inciensos sagrados… que no haya desorden alrededor… purificar el espacio con campanas o diapasones… colocar un mantelito blanco o con símbolos esotéricos como soles, lunas, pirámides… poner flores, crisantemos, claveles blancos… un vaso de agua para elevar la vibración…

Utilice cuarzos sólo después de haberlos limpiado y “despertado”. Haga el ritual después de haberse bañado para limpiar su aura o lavado perfectamente cara, manos y brazos hasta los codos.
usar ropas blancas o claras de preferencia. apoyar firmemente los pies descalzos sobre el piso haciendo un “puente” entre la tierra y el cielo.

Otra forma de limpiar su aura y protegerse abriendo las puertas solo a entidades angelicales, es colgándose algunos dijes de cuarzo, un tetragramatón, que es el talismán mas poderoso, junto con un “Om” y un anillo Atlante. Prepare las veladoras y demás elementos tomándolos con energía entre las manos, pidiendo lo que se necesita primero y visualizando que ya se consiguió enseguida. Siempre encienda veladoras e inciensos con un cerillo.


Si el ritual sea de suma importancia se aconseja no apagar la veladora y luego volverla a prender porque pierde fuerza. Cuando ya se consumió una veladora para el propósito deseado deben usarse otras como refuerzo y encenderlas por periodos de tiempo impares, como una, tres o cinco horas. Igual se aplica al número de veladoras.  El número ideal es siete y normal, es de tres.

Cuando se usa una veladora los demás elementos se colocan en triangulo a su alrededor. Cuando se usan tres veladoras los cuarzos, semillas y talismanes, se ponen en medio con objeto de “velarlos” y que se impregnen de los poderes de la Luz Divina. Las veladoras preparadas para un propósito no pueden usarse para otro.

El humo del incienso eleva las peticiones hacia el Cosmos y representa los elementos tierra, fuego y aire. Los aceites consagrados refuerzan el poder del ritual.

Luego de terminar el ritual recoja los restos de la veladora, póngalos en una bolsa de estraza y entiérrelos  devolviendo a la tierra lo que le pertenece. Ponga los cuarzos, semillas, talismanes y amuletos que “veló” en una bolsita de tela para traerlos consigo (en el caso de rituales de abundancia si quiere puede ponerlos en la cocina).

Lávese la cara, las manos y los brazos hasta los codos y por favor, nunca vuelva a pensar con angustia en el motivo del ritual, por ejemplo, no piense que no va a conseguir novio o que no tiene dinero para pagar una deuda porque revertirá el objeto del ritual, volviéndolo inútil. Los pensamientos positivos refuerzan el resultado. los negativos obstaculizan las soluciones
Primero debe estarse consciente de lo que verdaderamente se necesita y dejar abierta la posibilidad de que venga “lo que sea para nuestro bien” (no sea que lo solicitado se cumpla).
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bendiciones y milagros libro de Consuelo Carrillo
Diamantes Takiones 
Varas de Poder